Difícilmente el sistema
jubilatorio argentino pueda recomponerse, más aún en el contexto actual, de
derrumbe de la natalidad y aumento de la longevidad. ¿Qué alternativas de
ahorro hay? Fue el tema del último ateneo del Instituto Argentino de la
Longevidad Activa (Iadela). Ver la Nota completa de Claudia Peró de INFOBAE[1].
“En el
coloquio organizado por el Instituto Argentino de la Longevidad Activa
(IADELA), Marcelo Elbaum comenzó con una reflexión provocadora: en las casas
nunca se habla de dinero en serio. Se discuten cuentas, gastos y precios, pero
rara vez se piensa en cómo asegurar el bienestar económico para la jubilación o
en la construcción de un patrimonio duradero. Con más de veinticinco años de
experiencia en asesoramiento financiero, Elbaum insistió en que la
planificación es clave, especialmente en un mundo donde la esperanza de vida se
extiende veinte o treinta años más allá de la edad pasiva.
El contador explicó
que el ahorro no es cuestión de imposibilidad, sino de hábito. El consumo,
dominado por la emoción, suele imponerse sobre el pensamiento racional.
Ejemplificó con la fiebre del Mundial: un televisor nuevo puede arruinar meses
de ahorro. Por eso recomendó la deducción automática, un sistema en el que
el dinero se aparta antes de llegar al bolsillo, evitando la tentación de
gastarlo. También cuestionó la idea tradicional de que “el ladrillo” es la
mejor inversión. Los inmuebles, dijo, ofrecen baja rentabilidad y poca liquidez
frente a los activos financieros, que permiten disponer del dinero en cuestión
de horas. En cambio, los seguros de retiro se presentan como una alternativa
más flexible y rentable, siempre que se empiece a una edad temprana.
Carlos
Garelik, especialista en longevidad activa, tomó la palabra para señalar que la
jubilación tradicional está en crisis. No se trata de una etapa pasajera, sino
de un cambio de época. Citó ejemplos internacionales, como Alemania, que
fomenta el ahorro desde la infancia con depósitos mensuales para los futuros
jubilados. Garelik describió distintos seguros: de vida, de enfermedad grave,
cruzados para pymes y, por supuesto, de retiro. Subrayó que nunca es tarde para
comenzar, aunque el mejor momento siempre fue diez años atrás. Además, propuso
alternativas para quienes no planificaron: convertirse en asesores financieros
o referenciadores, aprovechando el capital social y la autoridad moral que
poseen los seniors.
Finalmente,
Eduardo Favier Dubois, presidente de IADELA, cerró el encuentro con una
síntesis. Reconoció que muchos llegan tarde a la planificación, pero insistió
en que aún hay caminos posibles. Invitó a pensar en estrategias familiares de
inversión y en nuevas formas de participación, como la intermediación en
seguros. Recordó que depender solo de inmuebles o de dinero guardado sin
inversión es riesgoso frente a la inflación y la falta de liquidez. La
clave, concluyó, está en asesorarse bien, diversificar y no caer en excesiva
prudencia, porque de ello depende mantener un nivel de vida digno en la
jubilación”.
Tenés varias alternativas, que
permiten elegir la que más se ajuste a tus necesidades:
·
Seguros de Vida con Ahorro (En Pesos o dólares)
·
Seguros de Ahorro (Retiro) (En Pesos o dólares)
·
Combinación de Seguros: Hay varias alternativas,
el caso es analizar la que más se ajuste a tu perfil o necesidad.


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